miércoles, 25 de enero de 2012

UN VIAJERO CATADOR DE VINOS





Los conocedores mencionan que las vides producidas en estos valles cuentan con el aroma de un clima muy similar al del Mediterráneo, donde se producen caldos que solo ahí puede probar, ya que muchos son joyas elaboradas solo para su exportación. ¿Por qué no ir a buscarlas? Qué mejor pretexto de viaje que una cata por los mejores campos de vid en Baja California.

Los viñedos se pierden en el horizonte, contrastando sus tonos verdes y morados con un cielo azul intenso. Es el valle de Guadalupe, ubicado en el municipio de Ensenada. Una vasta zona que comienza en la ciudad costera de Ensenada y que sigue por la carretera a Tecate, atravesando la Península de Baja California en dirección al noroeste.
Todo el paisaje es de viñedos, perfectamente ordenados a lo largo del camino. Aquí se ocultan los diversos valles que resguardan a más de 25 casas vinícolas, grandes y pequeñas empresas, unidas por el honor de señalar en las etiquetas su origen: Valle de Guadalupe.

Ruta privilegiada

Para recorrer esta zona, puede hacer su primera parada en el kilómetro 73 de la carretera Ensenada-Tecate. A mano derecha están los viñedos de L.A. Cetto, en donde podrá tener una de las mejores vistas del valle de Guadalupe, además de saborear excelentes vinos como el fantástico  Reserva Privada Nebbiolo 2001, con una crianza de 14 meses en barrica de roble francés y dos años en botella, que puede degustarse en el lugar o adquirirse en la boutique, donde además de la línea de L.A. Cetto, hay productos que solo se encuentran aquí, como aceite de olivo y aceitunas.
Después solo tiene que atravesar la carretera para encontrar las majestuosas instalaciones de casa Pedro Domecq. En este lugar podrá disfrutar de una visita guiada con degustación, conocer las impresionantes cavas subterráneas y pasar a la tienda para adquirir una botella de alguno de sus mejores vinos, como el premiado Reserva Real, el Chateau Domecq blanco y el Chateau Domecq tinto.
Siga las indicaciones hacia la carretera  3 y visite Monte Xanic, pida que le muestren la cava escavada en la roca y deléitese con la línea completa de estos exitosos vinos mexicanos, desde la selección de Magnums y el conmemorativo Gran Ricardo, hasta su delicioso Calixa Chardonnay.
Tome la autopista al Valle de Santo Tomás y visite la vinícola del mismo nombre, la más antigua de Baja, con 120 años de producción, donde lo reciben con una degustación de los grandes vinos de Santo Tomás, ahí podrá adquirir vinos difíciles de conseguir, como el Duetto, de aromas profundos, complejos y sabores intensos, hecho con una variedad de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Tempranillo. O bien, elija una botella de Único, realizado exclusivamente con uvas provenientes de viñedos de más de 40 años de edad y merecedor de la Medalla de Plata en el concurso Mundial de Bruselas, en 2006. Además le recomendamos la línea Los Vientos.


Ø  En la zona tórrida del sur del trópico de Cáncer, se localiza un cinturón vitivinícola que a México le ha dado uvas únicas para excelentes vinos. Estas son las plantaciones de L.A. Cetto.
Ø  La región produce el vino de mejor calidad en el país, resultado de técnicas artesanales, tecnología de punta, y el espíritu de su gente.
Ø  La vid es originaria del sureste de Europa y Asia, y fueron los españoles quienes la introdujeron al Nuevo Mundo.
Ø  A lo largo de 2008, México obtuvo 62 medallas en concursos extranjeros, y 45 preseas en la única competencia a nivel nacional, como reconocimiento a la calidad e innovación del vino baja californiano.
Ø  Un buen recorrido requiere tiempo, pues la zona de cultivo conocida como la “franja mundial del vino”, comprende los Valles de Guadalupe, San Antonio, Santo Tomás y San Vicente.


MEXICO, CUNA DEL VINO EN AMERICA

Nuestro país fue el primero de América en producir vino. Desde 1521 comenzaron a plantarse las primeras cepas de vid y el mismo Hernán Cortes ordeno que cada colono plantara al menos 100 cepas de vid europea, que se injertaron con vides locales, haciendo uso de las técnicas que las culturas prehispánicas conocían desde hace mas de dos mil años y que eran desconocidas en Europa.
El éxito del vino novohispano fue tal, que a finales del siglo XVI, el rey Felipe II prohibió el cultivo de las uvas y la producción de vino en México, ya que estaba desbancando a los vinos españoles en Europa, por lo que se corto de tajo con tradición que comenzaba a echar raíces.
Pero en Baja California las cosas sucedieron de otra manera. La historia de la llegada del vino a estas tierras comenzó al sur de la península, cuando en 1687 se funda Loreto, la primera de todas las misiones californianas, que llegan hasta San Francisco, en la entonces llamada Alta California.
El vino era escaso y necesario para la vida monacal, y difícilmente podía llegar a las lejanas y apenas exploradas tierras de California. Así que los dominicos y los franciscanos se negaron a acatar la prohibición llegada de España y comenzaron a cultivar vid en sus diferentes misiones.
El descubrimiento del valle de Guadalupe, en 1795, se le atribuye a Ildefonso Bernal, un alférez del ejercito novohispano. Pero fue hasta 1834, ya con México independiente y sin ninguna prohibición, cuando un grupo de dominicos, conducidos desde la ciudad de México por Fray Félix Caballero, fundaron en el lugar la misión de Nuestra Señora de Guadalupe del Norte, e iniciaron el cultivo de la vid, el albaricoque, la pera y el olivo.
En 1840 la misión fue destruida por indígenas de la región y el valle paso a manos del gobierno, que envuelto en la invasión de Estados Unidos a nuestro país, la dejo en manos de una empresa rusa colonizadora por 50 años, quienes retomaron la producción del vino.
Desde entonces han surgido en el lugar numerosas empresas, que han llevado la vid a distintos valles de los alrededores, como San Antonio de las Minas, San Vicente Ferrer y Santo Tomás, dotando a la zona de un innegable interés para el amante del vino y los viajeros que buscan una experiencia de viaje para todos sus sentidos.

MEDITERRANEO MEXICANO

Para cerrar este etílico y delicioso primer recorrido, regrese a la costa y visite Puerto Nuevo, una comunidad al norte de Ensenada sobre la carretera escénica, famosa por su langosta, servida con mantequilla derretida, frijoles, arroz y tortillas de harina. Y por supuesto, acompañe con el vino de su preferencia.
En Ensenada también existe un excelente lugar de encuentro entre la cocina baja californiana y sus vinos, se trata de Restaurante 1888, construido en las instalaciones de la que fuera la primera embotelladora de la casa vinícola Santo Tomás, que ha sido convertida en un  lugar lleno de personalidad, donde impera una acogedora atmosfera, una excelente cocina y, sobre todo, la mejor cava para probar todos los vinos de la zona. También podrá degustar platos como las codornices salseadas con Oporto, acompañadas de una copa de Roganto Tempranillo, del inigualable Ojos Negros, o  de vinos que están haciendo leyendas como la Casa de Piedra.
En la parte alta es posible hacer degustaciones con vinos que es casi imposible probar en otro lugar, caldos que generalmente terminan en las mejores cavas de Estados Unidos, en cruceros o en hoteles de lujos en los cabos y que difícilmente alcanzar a salir de este circuito, por tratarse de producciones limitadas y de alta demanda, como los buscados vinos de Roganto o las ediciones Premium de Monte Xanic.
En su siguiente visita a un restaurante o vinatería, atrévase a dar un sorbo al excelente caldo mexicano. Quedara más que satisfecho. Y si no encuentra por ningún lado estos maravillosos vinos, es una señal de que debe ir en busca de ellos. Decídase y visite estos viñedos o mejor aún, espere la verbena que se realiza cada año en agosto con espectáculos, conciertos, danza, pisado de uva, recorridos, y por supuesto, múltiples catas y degustaciones, acompañadas de explicaciones de expertos.

Ø  El 80% del vino mexicano se produce en Baja California, el resto se origina en Querétaro, Sonora, Coahuila y Zacatecas.
Ø  Las casas vinícolas también ofrecen degustación de la nueva gastronomía regional llamada “cocina baja-med”.
Ø  Dónde comer… restaurante 1888. Av. Miramar 666, Ensenada, Baja California. Tel. 01 (526) 174 0807.
Ø  El enoturismo va de las propuestas  más festivas con la vendimia, durante agosto, hasta experiencias únicas en spas especializados, picnics y atardeceres con notas de jazz y música clásica en vivo.

LUGARES DIONISIACOS

Algunas de las casas vinícolas que podrá encontrar en el área de ensenada y los valles. En todas ellas hay visitas guiadas, catas y venta de vinos. Consulte en sus páginas de internet las direcciones, horarios y costos.


Adobe Guadalupe
Es una casa que planto su primer viñedo en 1998 y que tuvo su primera cosecha en el 2000. Cultivan variedades como Cabernet Sauvignon, Merlot, Nebbiolo, Cabernec Franc, Tempranillo, Shiraz y Viognier. www.adibeguadalupe.com


Casa Bibayoff
Conocida como “la pequeña Rusia”. El proceso es artesanal y produce unas 500 cajas al año. www.bibayoff.net


Chateau Camou
Produce 12 mil cajas de distintas variedades, como el blanco Fume Blanc, de gran riqueza de aromas; y un tinto ligero mezcla de Cabernet Sauvignon y Zinfandel, el Gran Vino Tinto. www.chateau-camou.com.mx

Casa de piedra
Su propietario  es el enólogo Hugo d’Acosta, creador del vino de piedra, una mezcla de las variedades Tempranillo y Cabernet Sauvignon, de gran intensidad. www.vinoscasadepiedra.com

Monte Xanic

Cuenta con una de las cavas más impresionantes, hecha en roca, y en lagos en medio de los viñedos. Destaca el Gran Ricardo, de aromas seductores. www.montexanic.com


Viñas de Liceaga
Su viñedo, Paricutín, está situado a la entrada del valle de Guadalupe, en el microclima más frío de la zona. Elabora dos variedades de Merlot, de gran calidad. www.vinosliceaga.com


Barón Balche
Cuenta con una impresionante cava subterránea y vinos de producción limitada que solo pueden conseguirse ahí. www.baroncalche.com
Cavas Velmar
El enólogo Fernando Martain elabora unas mil cajas al año de dos vinos, el tinto Cabernet Sauvignon y el blanco de Chenin Blanc. www.casvalmar.com

Santo Tomás
Fundada en 1888, cuenta con numerosos vinos clasificados en Premium, reservas, varietales, espumosos, generosos y tardo. El recorrido por sus grandes instalaciones puede llevar un día entero y es uno de los mejore escenarios durante la verbena de agosto. www.santo-tomas.com

L.A.Cetto
Visite las instalaciones que cuentan con miradores con excelentes vistas del valle. En su boutique hay maravillas como el vino de uva Petite Sirah, de gran bouquet y excelentemente balanceado. www.cettowine.com

Mogor Badan
Vinos hechos con procesos orgánicos por el enólogo Antonio Badán. Elabora un tinto de gran cuerpo con uvas Cabernet Franc y un blanco ligero de la variedad suiza Chasselas. www.vinomexicano.com/mogor_badan.htm

Roganto
Esta pequeña casa es considerada una de las mejores creadoras de tinto Premium mexicano. Si desea adquirir uno, lo mejor es dirigirse a su tienda en Ensenada. Le recomendamos el Tramonte, mezcla de Cabernet Sauvignon y tempranillo. www.roganto.com


Casa de Pedro Domecq
Una de las más grandes productoras a nivel nacional. Aquí encontrara visitas guiadas probando lo mejor de su vasta colección y degustando quesos y jamones serranos. www.vinosdomecq.com.mx

Crédito: Revista Travel and Leisure