viernes, 2 de marzo de 2012

LA COSTA AMALFITANA




Se denomina así el paisajístico recorrido entre Sorrento y Salerno, en el pintoresco sur de Italia, a unos 30 kilómetros de Nápoles. Desde los acantilados con vistas arrebatadoras al Mediterráneo, hasta sus antiguos poblados donde se puede consumir deliciosos quesos mozarella, pastas aderezadas con exquisitas salsas de tomate local y el fresco sabor del licor de preferencia: el limoncello; la costa amalfitana es un lugar para perderse y reencontrarse de nuevo con el paraíso. La mayor desgracia de visitarlo, es que el turista quiere de pronto abandonar su patria para fincar aquí: donde el sol parece calentar de una forma especial y la vida transcurrir con el suave ritmo de la dolce vita.
QUÉ VISITAR
Como rey de la zona se corona Positano, decorado con sus construcciones de color pastel que van de un dulce amarillo hasta un color melocotón. Por supuesto, hay que visitar Amalfi, la primera de las cuatro grandes repúblicas marineras de Italia, cuyo centro histórico es un laberinto de edificios medievales y renacentistas. Ravello gobierna desde las alturas sobre el Mediterráneo, y ofrece una de las mejores vistas, a la par del encanto de sus pobladores que parecen aún encantados en el pasado. Hay otros pueblos menores que visitar en el camino, como Praiano, Minori y Atriani, cuyo tamaño minúsculo no guarda relación con su belleza y encanto.

GUIA PRÁCTICA
COMO LLEGAR
Sugerimos tomar el tour llamado Gran Sur Italiano, que parte desde Roma para visitar Nápoles, Sorrento, Salerno, Amalfi, Capri y Pompeya.
Para quienes prefieran hacer el recorrido por su cuenta, sugerimos rentar un auto en Nápoles y reservar hoteles en Positano o Ravello. Se puede rentar desde los tradicionales Fiat a precios moderados, hasta autos exclusivos como Ferraris, para pasearse como un magnate.


DONDE DORMIR
Los hoteles míticos de la Costiera son el Caruso  en Ravello; Le Sirenuse en Potisano, o II San Pietro y el Santa Caterina elevados en lo alto de sendos riscos convenientemente apartados del bullicio de Positano y Amalfi, respectivamente.







DONDE COMER

EN LA COSTIERA NO SE PIERDA…
·         Pueblos imprescindibles como Ravello, Positano y la monumental Amalfi, así como otros secretos mejor guardados, como Cetara, Atrani, Minori, Praiano o Conca del Marini.
·         Nápoles, con su vastísimo legado monumental y su regusto canalla, es de visita obligada, además de contar con el aeropuerto más próximo para llegar a la Costa Amalfitana.
·         Sorrento queda también a tiro de piedra, y su casco antiguo y su costa son una delicia.
·         Las bellísimas ruinas de Pompeya, una excursión al Vesubio y, con algo de tiempo, la aristocrática isla de Capri.